VIVIR SIN MIEDO



El miedo, es probablemente  la emoción humana más común en estos últimos días, tenemos miedo a perder nuestra libertad, miedo a enfermarnos,  miedo por saber que nuestra vida está en peligro, miedo por no saber que nos depara el futuro, miedo a perder nuestro trabajo, miedo a reinventarnos en estos tiempos de pandemia.


Pero ¿qué es el miedo?


Empezaré diciendo que el miedo es una emoción primaria que nos alerta de una posible amenaza y nos indica que debemos tomar medidas para protegernos. Por tanto, su objetivo principal es mantenernos a salvo, el problema viene cuando es el propio miedo el que no nos deja vivir.


Cualquier cosa pude provocar nuestros miedos, pero también es importante aclarar que el miedo puede llegar a nosotros por diferentes vías:


·        A través de la cultura


·        Por aprendizaje vicario, lo que quiere decir que no hace falta tener contacto con el objeto del miedo, si no ver la reacción que esto causa en personas que son referentes en nuestras vidas.


·        Por condicionamiento clásico.


Y ¿qué pasaría si no tuviéramos miedo?


Como ya lo había mencionado anteriormente; el miedo tiene una función fundamental: asegurar nuestra supervivencia. Si no tuviéramos miedo moriríamos. Sin miedo, actuaríamos de forma temeraria y pondríamos en peligro nuestra vida, así que probablemente moriríamos.


Por todo ello, el miedo tiene una gran importancia. Actúa como regulador de nuestra conducta, avisándonos de los peligros.  En pocas palabras podemos decir que el miedo NOS CUIDA.


Cuando el miedo  se apodera de nosotros lo sentimos en todo nuestro cuerpo: el corazón se pone a mil, parece que nos estén retorciendo el estómago, la boca se nos seca y la lengua asemeja la suela de un zapato, los músculos se contraen y la cabeza nos martillea como una máquina hidráulica de las que se usan para levantar pavimentos.


¿Cuándo se convierte el miedo en nuestro enemigo?


El miedo se convierte en nuestro enemigo cuando nos impide hacer ciertas cosas, aunque nuestra vida no esté en peligro, o cuando nos quedamos paralizados en situaciones en las que se requiere actuar.

Cuando esto sucede el miedo nos está impidiendo conseguir lo que queremos y disfrutar de la vida en toda su plenitud.


Es difícil deshacerse del miedo porque forma parte de nuestros instintos más básicos, e incluso puede no ser una buena idea el intentarlo. Lo aconsejable no es huir de él sino aceptarlo y darle la bienvenida porque, lo queramos o no, estará a nuestro lado en sus miles de formas hasta el día de nuestra muerte.





Lo que tenemos que buscar no es eliminar nuestros miedos sino controlarlos para lo cual es importante:



·        Admitir que tenemos miedo. Sabemos que el miedo existe y admitimos que lo padecemos.


·        Hacer nuestra lista de temores. ¿Cuáles son? ¿Cuál es el principal? Escribirlos los hace más reales, nos ayuda a sacarlos a la luz, pasan a ser algo conocido, han sido exteriorizados.


·        Investigar sobre ellos. Ya lo hemos admitido pero esto no significa que ya no tenemos miedo. Es normal sentir cierta vergüenza de nuestros temores, el saber que otras personas han padecido los mismos Miedos, nos puede ayudar.


·        No hay nada malo en tener miedo. El miedo forma parte de nosotros, pero no nos debe controlar.

·        Debemos preguntarnos.  ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Tenemos miedo de probar algo nuevo? ¿Qué pasaría realmente si lo hiciéramos?


·        Para combatir nuestros Miedos hay que ser valientes a hacer las cosas. Las oportunidades que perdemos por sucumbir a nuestros temores son muchas. Para afrontar nuestros Miedos hay que practicar. Es decir, intentar, intentar e intentar hasta que funcione.


·        Casi todos los Miedos están proyectados hacia el futuro. Nos preocupa las cosas que pueden llegar a pasar. Mejor decidir no pensar en el futuro o en pasado y vivamos plenamente el presente.


·        Y por último recuerda que para vencer el miedo tan solo hay que actuar como si este no existiera.



Te regalo una frase de Henry Ford:

 “Uno de los mayores descubrimientos que un ser humano puede hacer, una de las grandes sorpresas, es comprobar que puede hacer lo que él pensaba que no podría”




Comentarios